¿Qué es la conducción autónoma o el autopilot?

La conducción autónoma permite que nos olvidemos, en cierta medida, de la tensión que supone conducir, pues todos los movimientos que hacemos ya de forma mecánica cuando tenemos el carné de conducir un cierto tiempo, los realiza el propio vehículo con su piloto automático. Pero, ¿cómo funciona el asistente para la conducción autónoma o el denominado autopilot de los coches eléctricos de Tesla? ¿Cuáles son las propuestas actuales de piloto automático de otras marcas del mercado? ¿En qué medida el conductor puede “olvidarse” de la conducción mientras está desplazándose en el interior del vehículo?

¿Qué es la conducción autónoma?  

La conducción autónoma es el sistema que permite que el vehículo se mueva sin la necesidad de que el ser humano lo maneje; con esta opción, es el propio vehículo el que se encarga de ponerse en movimiento, de tomar las decisiones necesarias de acuerdo con las circunstancias del tráfico (desde cambiarse de carril hasta frenar en los pasos de cebra), de valorar las opciones de viaje más adecuadas según la ruta y de anticiparse para evitar posibles accidentes de tráfico. ¿Y cómo es todo esto posible? Pues gracias a un complejo sistema de hardware y software que el propio vehículo tiene incorporado y en el que se une la última tecnología en visión (cámaras, lidar y láser), audición (sensores ultrasonido), navegabilidad (sistema de navegación inercial) y complejos métodos de control y localización (GPS, radar) que pueden convertir al automóvil en un conductor más fiable que el ser humano.

El ejemplo de los coches eléctricos Tesla: el autopilot

En octubre de 2016 Tesla Motors hizo la presentación de su autopilot 2.0 y desde entonces todos los autos eléctricos Tesla cuentan con esta opción en sus vehículos (también el nuevo Tesla, esto es, el Model 3). La conducción autónoma de Tesla se consigue gracias a la colocación de cámaras en todo el contorno del vehículo, gracias al empleo de sensores de ultrasonido y gracias a la utilización de un radar frontal. Las cámaras instaladas en el coche acaban siendo los ojos del conductor en la carretera: están al tanto de todo lo que sucede durante la conducción en tiempo real; por otro lado, los sensores ultrasonido despiertan la alerta en el proceso de conducción y el radar frontal será el encargado de gestionar el conjunto de elementos que aportan la información para que pueda producirse la conducción autónoma. El autopilot de estos vehículos eléctricos permite una conducción completamente autónoma o independiente: el coche conduce como si de un conductor humano se tratase, por lo que puede cambiar de carril, aparcar e iniciar la marcha sin necesidad de que una persona se lo ordene.

Concretamente, el autopilot 2.0 de Tesla cuenta con un equipo de 8 cámaras (que permiten una visión de 360 grados alrededor del coche y un alcance de 250 metros), 12 sensores ultrasonido (detectan objetos) que poseen el doble de alcance del que disponían sus predecesores en el autopilot anterior (el de los modelos tesla anteriores, esto es, el Model S y el Model X) y el radar central delantero está unido a un procesador con una potencia cuarenta veces mayor.

Todo este sistema, por lo tanto, proporciona una información valiosísima, a la que ninguna persona podría acceder a través de sus sentidos. El autopilot 2.0 permite, según las previsiones de Tesla, una conducción hasta dos veces más segura que la que proporciona un conductor humano medio. Con este sistema se elimina, por tanto, el tan frecuente “factor humano” que suele provocar la gran mayoría de los accidentes de tráfico.

El autopilot viene incluido en los automóviles Tesla por defecto, esto es, todos los coches Tesla tienen las 8 cámaras, los 12 sensores ultrasonido, el radar delantero y el ordenador integrados, pero es una opción que se activa únicamente si, al comprar el vehículo, contratamos este servicio; es decir, es un extra del vehículo que debe abonarse y que incrementa el precio del coche eléctrico, por lo que, si vas a comprar un coche eléctrico y, concretamente, un coche Tesla, es una opción que deberías valorar.

¿Cuáles son las novedades en la conducción autónoma en otras marcas?

Hace unos días, en agosto de 2017, Audi anunció que en octubre de este mismo año saldrá al mercado el modelo Audi A8 del año 2017 y se convertirá en el primer modelo de Audi en contar con un piloto automático (no un asistente) que funcionará en situaciones de congestión de tráfico, esto es, en aquellas circunstancias en las que se circule de manera lenta: durante un atasco, un conductor puede hacer uso de este sistema para hacer otras tareas que no sean las propias de la conducción. Se afirma que este sistema posee un nivel 3 en la escala de automatismos, lejos todavía de los niveles 4 y 5, los propios del piloto automático completo y de la conducción totalmente independiente.

El problema de esos sistemas de piloto automático reside en que es necesario un cambio en la legislación para que se permita su uso en la mayoría de los países. Una de las primeras cosas que nos enseñan en las clases prácticas de la autoescuela es que el volante debe estar siempre bien agarrado, por lo que soltar las dos manos del volante no es algo que permitan legislaciones como la nuestra.

¿Puede olvidarse el conductor de la conducción? La situación actual de la conducción autónoma

Actualmente, lo que está frenando la implantación total de la conducción autónoma en la sociedad es la legislación. En algunas ciudades de Estados Unidos se permite la circulación de coches autónomos desde hace unos meses de la empresa de transporte privado Uber, pero este tipo de acciones se pueden contar con los dedos de la mano (como el prototipo de coche autónomo de Google).

Para Tesla, el autopilot es un asistente avanzado a la conducción, pero el conductor debe estar pendiente de la conducción, aunque no se requiere ninguna acción por su parte, y es el responsable absoluto de la misma. Esto se debe a que el sistema requiere de la aprobación de las entidades reguladoras de cada país.

La conducción autónoma no es todavía una tecnología segura al 100%; de hecho, se han dado casos de accidentes por el uso de esta tecnología, pero cada vez está más cerca de lograr este objetivo. Debemos reconocer las ventajas que puede suponer este tipo de tecnología para personas con ciertas deficiencias, por ejemplo, motoras o auditivas, pero también para solucionar fallos humanos que provocan accidentes a diario. Sin duda, si agradecemos la opción del control de crucero para la conducción en autopistas, acabaremos agradeciendo (a pesar de las reticencias iniciales) este tipo de sistemas con los que llegar de forma más cómoda y segura a nuestro destino.