¿Cómo se recargan los vehículos eléctricos en casa?

La recarga de los vehículos eléctricos puede hacerse mediante dos tipos de corriente: la continua, que permite una recarga más rápida, y la alterna, con la que las recargas son medio rápidas y lentas.

En este artículo vamos a explicar cómo se realiza la recarga de los vehículos eléctricos en casa mediante la corriente alterna. En otro post tratamos el proceso de carga a través de las estaciones de carga rápida (los supercargadores o superchargers).

¿Cómo se carga un coche eléctrico mediante corriente alterna?

La recarga de los vehículos eléctricos que se realiza por corriente alterna es la que podemos hacer en nuestra casa. La corriente alterna es la que proporcionan los enchufes que tenemos a nuestro alcance en casa, en el garaje, en la oficina, etc., aunque la velocidad de carga variará dependiendo de la potencia que tengamos contratada con la empresa que nos suministre la electricidad y de la capacidad de la batería de nuestro vehículo eléctrico. Lo más habitual es que en nuestra vivienda o en nuestra oficina tengamos contratada una potencia de 3,7 kW y, si nuestro coche eléctrico tiene una batería de 60 kWh, el tiempo de carga de nuestro coche eléctrico será aproximadamente de unas 16 horas. A este tiempo de carga debemos añadir el que supone la transformación de corriente alterna en continua: las baterías almacenan sólo corriente continua, por lo que el cargador del coche se encarga de transformar la corriente alterna en continua, lo que provoca que se pierda un poco de esa energía; se suele afirmar que la eficiencia de esta carga es de un 80-85%.

Con este tipo de corriente también es posible conseguir recargas medio rápidas, pero únicamente son posibles cuando la potencia contratada es mucho mayor a la habitual; para conseguir una recarga de este tipo necesitamos potencias de hasta 22 kW.

Debido al tiempo que se invierte en cargar el vehículo eléctrico de este modo y al consiguiente sobrecalentamiento de la instalación (cargar un coche eléctrico supone mucho más tiempo de exposición que una bicicleta eléctrica, por ejemplo), entre el conector de pared (el enchufe de siempre) y el conector del vehículo existe un sistema de protección que nos permite, entre otras cosas, configurar la velocidad de carga y parar el proceso de recarga. Este piloto de control se logra con un cable especial que, por un lado, tiene la conexión habitual a un enchufe y, por otro, la conexión específica para el vehículo eléctrico que ha diseñado el fabricante del coche.

No obstante, existe otro modo de carga por corriente alterna que se consigue con conectores específicos de pared, es decir, con “enchufes” que no son los habituales que tenemos en casa, sino que se trata de enchufes especiales y exclusivos para la recarga del coche eléctrico que podemos encontrar en zonas habilitadas para la recarga y con una potencia mayor que las explicadas anteriormente; nos referimos a los terminales de recarga “Wall Box” o “SAVE (Sistema de Alimentación del Vehículo Eléctrico)” en los que ese sistema de protección que mencionábamos antes se encuentran incorporados en el propio enchufe o terminal de carga, lo que nos permite controlar y monotorizar la carga del vehículo (al otro lado del cable tendríamos el conector específico que enchufaríamos al coche eléctrico).

¿Es posible compartir energía eléctrica entre particulares?

A propósito de la forma en la que se recargan los vehículos eléctricos, aprovechamos este artículo para anunciar, por si alguien no lo conoce, el invento de red de carga que presentaron tres jóvenes españoles en el año 2016 a la final del I Audi Creativity Challenge, una competición en la que se premiaba la innovación en equipos de trabajo para mejorar la movilidad en las ciudades. Nos estamos refiriendo a Alex Sicart, David Andrés y Elsa Rodríguez (con Joan Vilaromat como tutor), fundadores de la compañía Sharge, que ganaron la final de este concurso. Estos jóvenes, impulsados por hacer del mundo un lugar mejor en el que se haga uso de las energías renovables en materia de movilidad urbana, han propuesto una herramienta que pretende actuar como una especie de red colaborativa en la que se comparta energía entre particulares. En esta especie de red social, se distinguen dos figuras: por un lado, los particulares, que pueden ofrecer sus enchufes (el del garaje de casa, por ejemplo) para que un usuario de un vehículo eléctrico pueda hacer uso de su energía, de manera que los dueños de estos vehículos siempre podrán saber dónde encontrar un lugar para recargar las baterías; por otro lado, los propietarios que ceden sus enchufes para la carga y lo harán a través de una moneda virtual con la que se podrá efectuar el pago de la electricidad que se consuma. Por lo tanto, mediante una aplicación y una conexión a Internet podremos estar en esta red colaborativa de cargadores para vehículos eléctricos, ya sea para hacer uso como consumidores (los dueños de los vehículos), ya sea para proporcionar un espacio de carga (los dueños de estas estaciones de carga “caseras”). Si queréis más información, podéis consultar su página web: https://www.sharge.io/#charge-everywhere.

Esperamos que la estancia de un mes de estos jóvenes en la grandiosa Sillicon Valley (este era el premio por ser los finalistas del I Audi Creativity Challenge) haya reportado ya sus frutos.