¿Se pasa la sociedad a los vehículos eléctricos?

Está más que demostrado que el transporte eléctrico es más eficiente y más respetuoso con el medio ambiente que el transporte tradicional, basado en sistemas térmicos por gasolina y diésel principalmente. Ahora bien, ¿está la sociedad por la labor de cambiarse a lo eléctrico? ¿Están los gobiernos en la actualidad dando ejemplo a la población en la utilización de los vehículos eléctricos? ¿Se fomenta su uso en sectores públicos?

La realidad es que sí, aunque en España todavía nos queda mucho por hacer para conseguir la ansiada meta de alcanzar una atmósfera libre de emisiones de C02 y con un nivel bajo de contaminación acústica. Pero, concretemos un poco más: ¿Qué propuestas se están presentando en nuestro país que demuestran una cierta preocupación de nuestro gobierno por el medio ambiente y la sostenibilidad? En este artículo vamos a presentar brevemente las últimas noticias que nos han llegado en este sentido. En efecto, en junio de 2017 se han presentado dos iniciativas realmente importantes para promocionar esta movilidad sostenible a través del uso de vehículos eléctricos y las dos proceden del sector público.

Correos amplía su flota de motocicletas eléctricas

Por un lado, Correos está modernizando sus vehículos para evitar que sus emisiones perjudiquen el medio ambiente y acaba de sumar a su flota de motocicletas un total de 200 escúteres eléctricos (ya incorporó 100 en el 2016) de la marca Silence (producidos por Scutum, empresa nacional) que han sido repartidos por toda España; estos vehículos cuentan con una batería de 6Kwh que permiten al usuario una autonomía de 100 kilómetros aproximadamente en trayectos realizados en la ciudad y su velocidad máxima es de 80 kilómetros por hora. Se estima que el ahorro al emplear estos vehículos eléctricos es de 500 euros para cada 10.000 kilómetros recorridos frente a vehículos con motor de combustión equivalentes (de 125cc).

Los agentes de movilidad de Madrid cuentan con nuevos escúteres eléctricos

Por otro lado, los agentes de movilidad de la ciudad de Madrid cuentan con trece escúteres eléctricos también de la marca Silence S02 que también pondrán su granito de arena en la lucha contra el cambio climático y la contaminación acústica. Estas motocicletas cuentan con placas solares instaladas sobre el baúl posterior que sirven de recarga de las baterías eléctricas; estas placas tienen un consumo medio de 12W al día y con una exposición de ocho horas al día al sol consiguen 96Wh diarios, algo que resulta suficiente para la recarga de la batería auxiliar que sirve para abastecer las luces y la sirena. Al igual que sucedía con los escúteres adquiridos por Correos, con el modelo adquirido por los agentes de movilidad es posible recorrer hasta 100 kilómetros y tienen una velocidad de 80 kilómetros hora.

Iniciativas públicas en el uso del transporte eléctrico: Madrid como ejemplo

De hecho, el propósito de ayuntamientos como el de Madrid, que también ha incorporado autobuses eléctricos a la Empresa Municipal de Transporte, es que en el año 2020 entre el 60 y el 75% de los vehículos municipales (según el tipo de vehículo) sean de emisiones cero o eco y que en 2030 el porcentaje aumente al 80 y el 90%.
Estas iniciativas recientes del ámbito nacional, que están marcando la senda hacia una movilidad más cuidadosa con el medio ambiente, con el empleo de energías renovables y, en definitiva, con el respeto a la salud colectiva, están, como decimos, fomentando el uso del transporte mediante el sistema eléctrico y plantean la necesidad de un progresivo abandono de la movilidad a través de motores de combustión; en realidad, ya se han visto los resultados de limitar en cierto modo la circulación de vehículos en ciudades grandes como Madrid y este ayuntamiento ya ha anunciado que a partir de 2025 los vehículos de gasolina matriculados antes del año 2000 y los modelos de diésel matriculados antes de 2006 no podrán circular por la ciudad. Esta medida se ha tomado por motivos exclusivos de salud y con el plan de calidad del aire en el que se incluyen medidas como esta se prevé reducir en un 50% las emisiones provocadas por la movilidad en la ciudad.

Iniciativas públicas extranjeras en el transporte eléctrico: Ciudad del Vaticano y Noruega

No obstante, en otros países se han propuesto iniciativas mucho más valientes y decididas en la lucha contra el cambio climático y la movilidad sostenible. Así, podemos contraponer las propuestas que acabamos de mencionar con las lanzadas por países tan distintos como Ciudad del Vaticano y Noruega. Ciudad del Vaticano, un país que apenas cuenta con alrededor de 800 habitantes y con una extensión de 0,44 km2, se ha propuesto convertirse en el primer país del mundo que consiga estar libre de emisiones de C02 empleando para ello la movilidad eléctrica y las energías sostenibles. Por su parte, Noruega, un país con más de cinco millones de habitantes y una superficie de 323.802km2, está contemplando la prohibición de venta de vehículos de diésel y gasolina para el año 2025 (los principales partidos políticos ya están de acuerdo en llevar a cabo esta propuesta) y su apuesta por el transporte eléctrico es decidida: en la actualidad el gobierno noruego tiene en marcha una política de subvenciones que facilita la compra de estos vehículos y continuamente crece el número de personas que optan por la compra de vehículos eléctricos; no obstante, esto es así no sólo por las ayudas concedidas, sino también por la conciencia colectiva en el respeto y cuidado del medio ambiente. Actualmente, los datos señalan que los coches eléctricos suponen la cuarta parte de todos los coches en este país.

El futuro de la movilidad sostenible: el transporte eléctrico

En definitiva, ya sea a través de propuestas decididas y volcadas en la defensa del planeta realizadas por países ambiciosos desde el punto de vista ecológico, ya sea mediante la puesta en marcha de iniciativas que tratan de mermar los efectos de la emisión de gases de efecto invernadero, la realidad es que todos nos encaminamos hacia un objetivo común en el ámbito de la movilidad (aunque algunos llegarán a la meta antes que otros): aumentar la utilización de energías renovables, desechar los gases de efecto invernadero, apostar por la sostenibilidad y reducir la contaminación acústica.