La carga del vehículo eléctrico: los supercargadores

El vehículo eléctrico puede cargarse a través de dos tipos de corriente: la continua, con la que podemos hacer recargas rápidas, y la alterna, que permite las recargas medio rápidas y lentas. El tiempo de carga del coche eléctrico depende, por tanto, del tipo de corriente que empleemos para cargar nuestro vehículo.

Cuando viajemos será recomendable que llevemos adaptadores, alargadores y conectores porque no sabemos las particularidades de los puntos de carga con los que nos vamos a encontrar; siempre podemos configurar el coche para adaptar el tipo de carga.
Hoy empezamos la explicación sobre la carga del vehículo eléctrico con los denominados superchargers, los supercargadores o estaciones de carga rápida.

Los superchargers: las recargas rápidas

Los supercargadores realizan recargas rápidas a través de corriente continua que entra, como su nombre indica, directamente a la batería, de manera que la eficiencia supera el 90%. Su potencia oscila entre los 120 kW de los primeros supercargadores y los 145 kW de los supercargadores actuales. Con estos superchargers se consigue el 80% de la carga en unos 30 minutos, lo que nos permite hasta 270 kilómetros de autonomía.
Estos supercargadores están pensados para cargar el coche eléctrico en carretera, durante un viaje (para la carga diaria tenemos la corriente alterna). Cuando lleguemos a una estación de supercargadores de Tesla conviene que nos fijemos en la numeración de los supercargadores. En la parte inferior del cargador podemos observar el número del supercargador y en algunas ocasiones dos supercargadores juntos pueden tener el mismo número pero diferenciados por una letra (del tipo 1A – 1B). Es importante saber que, si dos coches coinciden en estos supercargadores unidos y cargan el coche al mismo tiempo, la potencia se repartirá.

Cómo instalar un supercargador

Echando un vistazo rápido al formulario que ofrece Tesla para poder instalar supercargadores en un negocio, esto es, en un terreno propio (puede consultarse el formulario completo en este enlace), observamos que los requisitos son sencillos: que sea un lugar accesible desde una autopista, que esté próximo a un restaurante, un centro comercial (de manera que se pueda acceder a estos servicios caminando) y puntos de acceso WiFi, que sea un espacio seguro y bien iluminado y que, preferiblemente, esté abierto las 24 horas. El propietario de ese terreno solamente tiene la obligación de ceder el uso de ese espacio físico en el que va a ser construido el supercargador. Es la propia Tesla la que se encarga de instalarlo: la marca asume los gastos de los materiales, de la obra y de la electricidad que se consuma. A cambio de esa cesión de terreno el propietario -supongamos dueño de una cafetería o área de servicio- puede obtener una rentabilidad de su negocio, puesto que recibirá más clientes: la batería de un coche eléctrico Tesla tarda unos 30 minutos en recargarse hasta el 80% por lo que durante ese tiempo el usuario del vehículo podrá adquirir productos en el establecimiento.

¿Quién tiene acceso gratuito e ilimitado a los supercargadores?

A mediados de enero de 2017 Tesla decidió eliminar el acceso ilimitado gratuito a los supercargadores: solamente tenían acceso limitado a 400 kw por hora gratuitos al año (con los que se podía viajar de manera gratuita unos 2000 km) y debían pagar el resto, pero solamente tardó unos meses para cambiar esta medida, pues en mayo del mismo año Tesla restauró este servicio de manera retroactiva. Ahora todos los supercargadores son gratuitos para quien compra un coche Tesla Model S o Model X para toda la vida y este acceso gratuito está asociado a ese vehículo siempre que se haya comprado con fecha anterior a mayo de 2017. Por el contrario, los vehículos de estos modelos que se hayan adquirido a partir de mediados de mayo de 2017 y hasta finales del año 2017 pueden optar a ese acceso ilimitado gratuito a los supercargadores a través de un código que facilitan, de manera gratuita, los que ya son propietarios de un Tesla, que cuentan con hasta 5 códigos para repartir entre sus amigos y conocidos. Nos estamos refiriendo al denominado Programa de Referidos Tesla que se extenderá hasta finales del año 2017 con el que tienes un descuento de 1000 euros al comprar tu coche Tesla Model S o Model X (no es válido para Model 3) y acceso gratuito e ilimitado a los supercargadores con los dos modelos de coche anteriores; no obstante, en el caso de que el Model S o el Model X se haya adquirido con posterioridad a mediados de mayo de 2017, el acceso gratuito a los supercargadores se perderá en el caso de que el vehículo sea transferido, esto es, en el caso de que lo vendamos y cambie de propietario.

¿Cuál es el futuro en la carga de los coches eléctricos?

Por ahora, la carga del vehículo eléctrico es estática, bien con el sistema de recarga con corriente alterna, bien con el sistema de corriente continua que ofrecen los supercargadores. No obstante, ¿hay otros sistemas de carga del vehículo eléctrico? ¿se están estudiando otras posibilidades de carga? La respuesta es sí. Qualcomm, una empresa formada por científicos y estrategas de negocios que se caracteriza por la investigación e innovación que realizan en todo lo que tiene que ver con el mundo inalámbrico, acaba de presentar al mercado los resultados de una idea que lleva barajándose algún tiempo: la carga dinámica del vehículo eléctrico, esto es, la posibilidad de cargar nuestro coche eléctrico de manera inalámbrica al mismo tiempo que se encuentran en circulación. Obviamente, la posibilidad de una carga inalámbrica era una consecuencia lógica del mundo en el que vivimos: de la misma manera que aparatos como el cepillo de dientes eléctrico únicamente necesitan que los dejemos sobre su base para cargar sus baterías, el coche eléctrico puede cargarse mediante la transmisión de electricidad sin la necesidad de un cable.

¿Cómo puede ser esto posible? De dos modos: por un lado, a través de la utilización de bases de carga similares a las de los cepillos de dientes, de manera que se necesitaría que el coche estuviera aparcado sobre la base para que se realizara la carga sin cables, y, por otro lado, mediante la colocación de inductores bajo el asfalto para que, cuando el coche se halla en parada (en semáforos, en aparcamientos o zonas habilitadas para ello) o en circulación (en tramos de carretera) pueda realizarse la recarga. La prueba realizada por Qualcomm HaloTM, y presentada en su página web con fecha de mayo de 2017, se basa en esa carga dinámica de la que estamos hablando: se ha preparado una carretera con inductores de 20kW por debajo del asfalto por la que ha circulado, a la vez que se cargaba, no uno, sino dos coches eléctricos. ¿Es este el futuro de las recargas de las baterías de los coches eléctricos? Probablemente, sí.